En la vanguardia de la regeneración periodontal se encuentra una técnica que suena a ciencia ficción pero es muy real: el plasma rico en plaquetas (PRP). Se trata de usar la propia sangre del paciente para acelerar la cicatrización de las encías y regenerar tejidos perdidos por la periodontitis.
El proceso es sencillo: se extrae una pequeña cantidad de sangre, se centrifuga para separar las plaquetas, y luego se aplica directamente sobre la zona tratada. Estas plaquetas liberan factores de crecimiento que estimulan la formación de nuevo tejido y mejoran la integración de injertos óseos.
Un estudio en la Universidad de Granada demostró que los pacientes tratados con PRP tras un raspado profundo mostraban un 40% más de regeneración ósea a las 12 semanas frente al grupo control.
Curiosamente, esta técnica se empezó a usar primero en cirugía ortopédica y deportiva, pero su eficacia ha abierto camino en la odontología regenerativa. Ahora incluso se combina con materiales bioactivos para potenciar sus efectos.
Consejo práctico: si padeces periodontitis avanzada, consulta a tu periodoncista sobre opciones regenerativas como el PRP. Puede ayudarte a conservar tus dientes por muchos años más.
Fuentes: RCOE (Revista del Consejo General de Dentistas), vol. 29, 2024. Gaceta Dental, enero 2025. International Journal of Periodontics & Restorative Dentistry, 2024.
